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¿Por que aparece rozada mi correa de reloj de imitación cocodrilo?

El cliente es oficinista, administrativo o «godín» que dirían en México. ¿Cómo es posible que su correa está así en sólo dos semanas?

Bien, pues precisamente ahí está el problema: En el trabajo de tu cliente.
Siempre tendemos a imaginarnos que los trabajos más físicos o las actividades deportivas, son los que más van a tender a deteriorar el extensible de tu reloj. Y la verdad no siempre es así. Además, es un perfil de cliente que suele usar ropa formal y por lo tanto lleva un reloj de vestir.

Claro que otros factores como el sudor, el uso de cremas y demás van a influir, pero es evidente que el desgaste de las correas de reloj es directamente proporcional al roce que sufre. A nuestro alrededor estamos rodeados de superficies que si bien a nuestro tacto las calificaríamos de suaves, sin embargo no dejan de ser abrasivas. Entre estas tenemos la superficie de un escritorio de oficina o la carcasa de un portátil. Seguro que en tus labores diarias como joyero o como relojero estás familiarizado con las labores de pulido ya sea de una joya, de la caja o del cristal de un reloj. Hay discos de pulir que son realmente suaves y sin embargo pulen. ¿Puedes llegar a imaginarte la cantidad de veces que ese cliente oficinista ha rozado su reloj contra la superficie de la mesa de trabajo, contra el reposa muñecas de su teclado o contra el chasis de su laptop durante su jornada laboral? Te garantizo que son unas cuantas miles de veces. Cada vez que sus manos se desplazan sobre su teclado con el reloj puesto, está puliendo la superficie de la correa y está haciéndolo precisamente en parte que más sobresale: Las trabillas y la punta de la correa.

La foto es de un buen reloj que me regalaron durante la feria de Basilea. La correa no es Diloy, pero me consta que es una correa hecha con una buena piel italiana. Empecé a usar el reloj al llegar a Madrid, digamos el 28 de marzo. Muchos días me lo he quitado para trabajar, hemos tenido por medio Semana Santa y el puente del 2 de Mayo (festivo en Madrid). Escribo estas líneas a 7 de mayo y el resultado era el que preveía y el que he repetido en innumerables ocasiones en los bancos de pruebas del departamento de control de calidad de Diloy.

¿Por qué he destrozado la correa adrede? Pues porque era una buena oportunidad de probar una correa italiana fabricada por otra prestigiosa marca que no voy a nombrar y comprobar que pese a costar casi el doble que una correa Diloy, el resultado ha sido el mismo.

Conclusión: No se trata de un problema de calidad de la correa. Se trata de un uso inadecuado de la misma. Las imitaciones de piel de cocodrilo son una de las correas de piel más delicadas que hay. El acabado superficial dado en la curtiembre tiene un grosor mínimo para evitar que la piel parezca plástico y ese grosor acaba siendo desgastado por cualquier superficie abrasiva. Y ojo, con el cocodrilo legítimo no mejora demasiado. Sí que tenemos algo más de grosor por pulir, pero muy pronto veremos como hemos arrancado el tinte superficial y empezamos a ver el color interno de la piel que será unos grados más claro.

¿Como evitar este deterioro?

Información adicional:

  • Lo mejor es recomendar a tu cliente que ocupa un puesto administrativo que tal vez la correa más adecuada para él no sea una imitación cocodrilo. Una correa de cuero natural sería mucho más adecuada.
  • Siempre, uses la correa que uses, es mejor quitarte el reloj para trabajar si durante tu jornada laboral va a estar rozando la superficie de tu mesa.

Adios a las pilas Sony

Exactamente el 23 de julio de 2018 tuvimos noticia en nuestra oficina de Brasil que Sony retiraría las pilas de reloj de su portfolio de negocios. Personalmente no creía la idea puesto que procedía de la competencia más encarnizada de una persona muy próxima a Maxell. En aquel momento Diloy estaba comenzando a reintroducir la marca Sony en el mercado brasileño después de mucho tiempo en el que sólo trabajábamos Maxell y Energizer. Así que, acogimos la noticia con muchas reticencias. Mantuvimos la boquita cerrada porque la persona de Maxell que nos filtró la información así nos lo pidió.

Era evidente que la empresa japonesa Murata había comprado todo el negocio de baterías de Sony por sólo 17,5 billones de yenes japoneses. Para hacernos una idea del volumen, 8500 empleados de Sony Group habían pasado a Murata en el mes de abril de ese mismo año. Pero de ahí a que eso significara la retirada de la marca Sony del mercado de baterías y USB (también involucrados en el acuerdo) iba mucho. Lo más sencillo era pensar que ahora Murata fabricaría para Sony pero que la marca continuaría en el mercado. Esa era nuestra apuesta. De hecho, todo el 2018 seguimos trabajando muy fuerte con Sony en Brasil y España donde llegamos a una cifra de ventas muy significativa sin querer. Y digo sin querer porque nos definimos como vendedores de correas y las pilas son un mal necesario.

Nos equivocamos o me equivoqué porque era mi apuesta personal. El día 3 de marzo, nuestra oficina de Hong Kong recibió la circular oficial procedente del cuartel general de Sony en Asia. Una semana más tarde, recibimos la llamada de nuestro proveedor europeo para comunicarnos que iban a pedirnos una programación anual porque… «corta el rollo que tengo la notica hace casi un año». No daba crédito a cómo era posible que una empresa de correas tuviera la información muchísimos meses antes que ellos. «Fulanito, siempre te he dicho que me gusta el cielo por las vistas, pero prefiero en infierno por la compañía» y es que hay que tener amigos hasta en el infierno.

En Diloy sinceramente nos alegramos por la noticia. En Brasil nos da igual porque nuestro grueso de negocio es Maxell y Energizer. Sony la empezamos a introducir por motivos estratégicos. En el resto de América Latina, la noticia nos es muy favorable porque nuestro gran competidor usa su distribución «exclusiva» de Sony en América como arma para «obligar» a muchos importadores a comprar sus correas. Sin este arma todos esos importadores maltratados y amenazados han quedado libres para comprar las correas al mejor proveedor y Diloy es mucho más competitivo que esa empresa que no voy a mencionar. En España, es momento para pivotar a otras marcas: Maxell y Energizer.

¿Por qué Maxell? Pues sinceramente porque la calidad es la misma que Sony. Los problemas pasados de Maxell fueron motivamos principalmente por los reempaquetadores. Las dos marcas japonesas tenían una guerra encarnizada por el mercado hindú. En su escalada de reducción de costos, fueron retirando plata de sus pilas hasta que Maxell fue quien rebasó el límite. Por desgracia para Maxell, gran parte de esas pilas que vendía a granel en el mercado hindú eran trasladadas a China, reempaquetadas y revendidas en todo el mundo. Si a la escasa cantidad de plata le unes un embalaje a granel en bandejas de 100 pilas sin sellar, meses de almacenamiento en India, transporte marítimo a China, meses de proceso de reempaquetado en condiciones de temperatura y humedad no apropiadas, tenemos la tormenta perfecta. Pero eso NUNCA le pasó a las pilas con empaquetado original.

Ahora mismo, gracias a uno de esos «amigos infernales», tenemos garantizado el suministro de pilas en empaquetado original europeo. Como hacíamos con Sony, compras semanales, pilas procedentes de Europa, fabricadas para Europa y con estándares europeos (la misma marca para diferentes mercados difiere bastante). Así que a buen seguro no habrá ningún problema de calidad.

¿Y entonces por qué también Energizer? Pues porque nuestro trabajo es vender correas, no convencer al cliente de que Maxell es buena. Eso es trabajo de Maxell. Si un cliente no quiere Maxell porque perdió la confianza, pues no pasa nada: Tendremos Energizer. Claro que el precio no es ni parecido. ¿La calidad? Pues… ¿qué os voy a contar?… personalmente y recalco que es opinión personal, la misma o muy parecida. De lo que estoy seguro es de que Diloy es la mejor correa del mundo jejeje.

¿Y por qué no otras marcas? Pues el abanico está bastante escaso. Repasemos marcas de baterías para reloj:

Renata.- No la quiero ni regalada. Mi teoría particular es que en el mundo de los negocios hay también un «eje del mal» y Renata pertenece a ese eje del mal. Por suerte no conozco ningún relojero en España o América Latina que piense de manera diferente.

Varta.- Ha sido comprada por Energizer, pero a día de hoy no goza de mucho buen nombre en nuestros mercados. De hecho en alguno, tiene mala fama.

Rayovac.- No se si aun existe, pero sería como jugar a Walking Dead con pilas.

Seizaken.- La marca fue nuestra durante unos años y ni renovamos el registro. Con eso digo todo. Sí sí, lo que leéis. El que no lo crea que consulte la oficina de patentes y marcas.

GP y Golden Power.- Casi que les tengo más fe a realizar un buen trabajo con estas pilas chinas que tratar de reintroducir Varta o Rayovac.

Seiko.- Me encantaría, pero aquí no tengo amigos infernales que me ayuden.

Mitsubishi.- Nombre conocido, pero no para pilas. No me fío de las personas que la distribuyen desde Hong Kong. Personalmente creo que es una pila china que ha pagado una licencia de nombre como si la hubieran llamado Adidas.

Murata o Mu Rata que es como se escribe la marca que ha comprado la división de Sony.- Un colaborador de Hong Kong me decía: «Será una marca conocida cuando el relojero comience a ver todas las máquinas Miyota o Hattori con una pila Mu Rata». No está mal visto, pero ¿eso va a pasar? Es decir, ¿de verdad Miyota montará la pila Mu Rata? ¿No cambiará a Maxell por ejemplo? o ¿no dirá «fabrícalas con el nombre Miyota»? A día de hoy no veo posibilidad de vender en el mercado español una pila con un nombre tan atractivo como «Mu Rata».

Y con esto se nos acabaron las opciones. Luego las mejor posicionadas son Maxell por relación calidad/precio y Energizer por nombre y prestigio.

¿Hasta cuando vamos a tener pilas Sony? Sony garantizó el suministro total para los pedidos que llegaran hasta Junio. A partir de ahí solo hasta agotar existencias. Entiendo que el 30 de junio saldrá de fábrica la última pila con marca Sony. Pero no me gustaría ser el último en tener Sony. Así que vamos a ir pivotando desde el mes de mayo y veremos lo que nos va indicando el mercado.

El auge del eCommerce

Después de más de 10 años de servicio y varios avisos, la placa de inducción de mi casa dijo que ya no más. Así que, en lugar de a vender correas de reloj, dediqué la mañana del sábado a comprar una nueva placa. No quiero hacer este post demasiado prolijo en detalles, así que voy a resumir diciendo que estuve en Leroy Merlin donde después de un buen rato buscando quien me atendiera, resultó que sólo tenían un modelo en stock que no se adaptaba a lo que buscaba; de ahí fui a MediaMark donde una señorita muy amable quería regalarme, siempre supuestamente porque no fue capaz de expresarse de manera que pudiera comprender lo que decía, un bono de 100€ a cambio de vender mi alma a Endesa, pero no fui capaz de que nadie me atendiera sobre las dichosas placas de inducción; la última parada fue Conforama donde en exposición sí que tenían la placa que buscaba, pero después de más de 30min en la tienda, no fui capaz de que nadie me atendiera, de hecho, todos me respondían con un «no soy de esta sección«.

No nos vamos a engañar a estas alturas del partido: La paciencia nunca ha sido uno de mis fuertes y después de las visitas al Leroy Merlin y a MediaMark, más la media hora plantado mirando mi reflejo en la placa de inducción, estaba al límite. En ese momento, escuche una voz en mi interior que me dijo «mira en Amazon». Tarde menos de 1min en encontrar el mismo modelo que tenía frente a mis ojos y, además con un sorprendente precio de 403€ frente a los 499€ que anunciaba la etiqueta. Son 96€ menos, casi un 20% y tardé menos de 1 min. La tendré el lunes, mientras que en Leroy Merlin el plazo de entrega era un «se lo tenemos que confirmar».

Volviendo al maravilloso mundo de los relojes, raro es el día que no escucho a alguien decirme que el eCommerce en general y Amazon en particular está acabando con el negocio, que el cliente va a la tienda a ver el modelo físicamente, pero que luego lo compra On Line y temas similares. Nunca he estado de acuerdo con este análisis y los estudios que leo tampoco lo están. El proceso suele ser el inverso: Hasta ahora, el cliente de toda la vida busca información On Line y va al canal tradicional con la intención de validar esa información y adquirir el producto. Pero claro, si te encuentras con que no te dan la información correcta, con que el producto no está disponible y no te dan una alternativa válida, o simplemente con un mal servicio, entonces es cuando optas por realizar la compra On Line. Y aquí está el peligro, ese cliente que pierde el miedo a la compra On Line es un cliente que será muy difícil que vuelva a caer en un comercio tradicional de ese tipo de productos. En mi caso, ¿para qué volver a MediaMark a comprar una lavadora, o un secador, o el electrodoméstico que sea? A día de hoy lo veo como una pérdida de tiempo.

Si de verdad queremos que el canal tradicional sobreviva a este tsunami que abandera Amazon, tenemos que buscar entre fabricantes y distribuidores fórmulas que nos permitan ser más eficaces y ofrecer al cliente una atención que la compra On Line nunca podrá ofrecerle. En Diloy, llevamos meses trabajando en desarrollar un sistema en el que integrar la potencia del comercio On Line con el canal tradicional. Pero no podemos hacerlo solos. Necesitamos que tú como relojero profesional entiendas y compartas nuestra visión. Nos guste o no, cada vez más el cliente va a mirar en internet qué correas hay disponibles en el mercado, y nos guste o no, algunas las compraran On Line. Tenemos que trabajar para conseguir que una buena parte de esas compras On Line sean de correas Diloy y sean instaladas, respetando obviamente tu margen comercial, en tu relojería ofreciendo un servicio Premium al cliente de manera que, cuando salga de su establecimiento, su concepción del canal tradicional haya cambiado por completo.

A grandes rasgos, queremos trabajar para que el cliente sienta que ha hecho una gran compra On Line, pero que el relojero de su barrio le ha dado el servicio de instalar esa correa en su reloj y, de paso, cambiarle los pasadores para evitar que el reloj se pierda y ofrecerle un descuento en su próximo cambio de pila. Si con un simple cambio de correa lo logramos, ¿en quién crees que ese cliente pensará cuando quiera comprar un nuevo reloj o regalar un anillo?

Ahora tienes dos alternativas a elegir: Puedes quedarte quieto quejándote del daño que está haciendo el eCommerce y esperar que el tsunami sólo pase por tu lado sin tocarte; o puedes ser parte de este cambio y unirte a nuestro programa eCommerce simplemente haciendo click aquí donde te explicamos con mucho más detalle.

No quiero ser pretencioso, se que sólo vendemos correas de reloj y seguramente no será un gran cambio en tu cuenta de resultados, pero si logramos reconducir algunos clientes al canal tradicional, habremos puesto nuestro granito de arena. Y ¿quién sabe? A lo mejor le enseñamos el camino a las grandes marcas de relojería y ahí sí que ves un buen cambio.

Arrancó Inhorgenta 2019

De nuevo Diloy está exhibiendo sus colecciones de correas de reloj y joyería de acero en la feria Inhorgenta que tiene lugar en estos días en la ciudad alemana de Munich. Como una imagen vale más que mil palabras, os dejamos un video de nuestro stand unos minutos antes de arrancar la feria.

¿Por qué no hemos participado en Madrid Joya?

Razones por las que Diloy no ha estado en Madrid Joya

Al hilo de mi último post, muchos me habéis preguntado porqué, siendo como somos una empresa madrileña, no hemos estado en Madrid Joya. Empecemos diciendo por si hay algún despistado que Madrid Joya es el nombre de la feria de relojería y joyería de Madrid, lo que antes era Iberjoya. Creo que el cambio de nombre obedece al enésimo intento de revitalizar una feria que mucho me temo que está herida de muerte a no ser que las cosas cambien y mucho. Pero esto es una apreciación muy personal. No me voy a enrollar hablando de si las ferias tienen o dejan de tener sentido en el contexto de mercado actual. Ya hablé de ello en nuestro anterior post. Simplemente voy a ir a exponeros una de mis conclusiones. Bajo mi punto de vista, sólo tienen sentido dos tipos de ferias:
  • O las ferias con vocación 100% local que logren atraer a los visitantes de su entorno más inmediato y montadas con un esquema que podríamos llamar de low-cost evitando enormes inversiones tanto a expositores como a visitantes.
  • O las ferias de marcado carácter internacional que logren ser un punto de reunión sectorial. Lo que durante años fue Basel y que está por ver si logrará seguir siéndolo.
El problema de la feria de Madrid es que no es ni lo uno ni lo otro. Y por lo tanto ha dejado de ser el lugar idóneo para presentar nuestras novedades en materia de correas de reloj o joyería de acero. 

No funciona como feria local

Por un lado sigue sin atraer al visitante local y no hace absolutamente nada por atraerle. Para ser sinceros, yo mismo llevo años sin ir. Y muchas veces se me pasa la feria y me entero la semana siguiente. Hablo con relojeros de mi entorno (Madrid) y la mayoría no solo no han ido a la feria, es que muchos ni sabían que fue este fin de semana. Realmente todos nos planteamos ir a la feria, pero el viernes estamos acabando el trabajo, el sábado pensamos en ir el domingo y el domingo pues que si hace muy buen día, que si hace frío, que si hay futbol, que la peli, que hay que ir a hacer la compra de la semana… vamos, que ir a la feria y pasar por taquilla no es el plan más atractivo para el fin de semana. No nos engañemos, si nos van a clavar en el parking, en la entrada, con el café, etc, a menos necesitamos un argumento para ver la feria como una inversión y no como un gasto. Si lograran que Madrid Joya funcionara al menos como feria local que atrajera a los profesionales de Madrid y provincias limítrofes, ya sería una buena inversión para muchos expositores. BCNJoya, pese que dicen tener vocación internacional (miedo me dan) ha logrado al menos eso: Ser punto de reunión de muchos profesionales de toda Cataluña.

No funciona como feria internacional

A alguna mente iluminada se le ocurrió la feliz idea de que «invitar compradores VIP internacionales». Total que les regalan todo o una muy buena parte del coste del viaje a Madrid para que vengan a visitar la feria. Conozco al menos a dos de esos visitantes VIP. Uno mexicano y otro chileno. Los dos vinieron a Madrid en diferentes ediciones. El mexicano al menos pasó por la feria y estuvo allí un buen rato haciendo el pariré. El chileno, llegó con su esposa, recorrió por encima el pabellón y se fue a hacer turismo. Los comentarios de los dos fueron los mismos «¿cómo voy a rechazar la invitación a pasar unos días en Madrid?» Pero lo importante ¿tenían intención de comprar, de hacer negocios, de hacer contactos? No, ni la más mínima. Al menos con nadie que estuviera en la feria. A Diloy le vino muy bien porque los dos sí que pasaron por nuestra oficina. ¿Serán los dos únicos casos? ¿Será que los que vendemos correas de reloj somos así? Lo dudo mucho. Me temo que Madrid tiene un atractivo turístico evidente y que, si la agenda lo permite, hay muchísimas personas interesadas en visitar Madrid con una subvención de la feria. Pero ¿no creen que primero deberían asegurarse de que la feria ofrece algo realmente interesante? Porque lamentablemente los dos casos que conozco, son ejemplos de gente que nunca va a recomendar la feria. Al contrario. Cuando alguien les pregunta si merece la pena visitar la feria, la respuesta categórica y contundente es NO. En resumen: Dinero tirado por parte de la organización. Supongo que es dinero público en su gran parte. Supongo que es parte de la administración local, parte de la regional, parte de la nacional, fondos europeos… ¡qué se yo! Pero desde luego, la alegría con la que tiran el dinero, no parece que sean fondos privados.

¿Cómo revertir la situación?

  1. Escuchar al sector y plantearse si realmente necesitamos 2 ediciones de la feria. Porque la de septiembre puede tener sentido, pero la de invierno no lo tiene. Desde mis primeras visitas a la feria de la mano de mi padre, he escuchado lo mismo ¿para qué dos ediciones?
  2. Ya que hay dos ediciones ¿de verdad tiene sentido poner una tan cerca de San Valentín? Claro que esto abriría el debate sobre si San Valentín y demás fechas señaladas aun tienen el más mínimo tirón comercial en nuestro sector. En todo caso, ya se que siempre será mejor que ponerla directamente en el fin de semana de San Valentín comopasó algún otro año. ¿Por qué pasan estas cosas? Ver el siguiente punto
  3. Sacar a los políticos de la organización de las ferias. Cargos de confianza nombrados casi a dedo, con conocimiento nulo del sector, de sus necesidades y de su realidad. Me da igual el partido al que pertenezcan o que les haya nombrado.
  4. Ir de menos a más. Estamos en donde estamos. Dejémonos de programas internacionales grandilocuentes y comencemos a atraer al profesional local con una oferta que no pueda rechazar. Tal vez sea dinero mejor empleado, en lugar de traer visitantes del otro lado del mundo a pasear por Madrid, visitar relojería por relojería de Madrid, Toledo, Guadalajara… y hacerles una oferta que les haga pensar: VOY. Por ejemplo:
    • Entradas gratuitas a la feria para él y sus acompañantes, con acreditación profesional. Es decir que el relojero reciba directamente el pase con su nombre identificándole como profesional, que pueda ir con pareja, con su hijo, que pueda invitar a los trabajadores de la tienda. Obviamente con un cierto control y límite porque tampoco se trata de llenar la feria con el vecino del quinto del relojero. Creo que se entiende.
    • Que esta entrada tenga el parking incluido y un bono de consumo de X€ en las cafeterías de la feria.
    • Ciclos de formación paralelos a la feria. Charlas técnicas para relojeros, para joyeros, charlas sobre escaparatismo, sobre atención al público, sobre cómo integrar el mundo digital en la relojería. Con material útil que el profesional se lleve a su casa.
    • Descuentos cruzados por asistir a la feria: X€ de dto en las entradas del cine, o del teatro, o de la Warner, o en la cena en tales o cuales restaurantes. Pero haciendo que esos descuentos se activen sí y solo sí realmente has visitado la feria. No llegando por una puerta y saliendo por la otra. Tecnológicamente es muy sencillo de implementar.
  5. Hacer que los profesionales sintamos la feria como algo propio. Como un sitio donde encontrarnos, donde debatir tomando un café, donde poder dedicar un rato a interactuar con nuestros proveedores o clientes cara a cara. Porque me temo que ahora lo percibimos como el negocio de otros donde nos cobran hasta por respirar seas visitante o seas expositor. No es que me oponga a que la organización de la feria gane dinero (suponiendo una organización privada y no pública), pero al menos podrían interiorizar que para que ellos sigan ganando dinero muchos años, los demás tenemos también que ganarlo con el evento. Ahora es un gasto. No una inversión.
No quiero acabar el post sin dar turno de réplica a los organizadores de la feria y como no leerán nunca estas líneas, pues aquí os dejo un link con los motivos para visitar la feria. A mi me parecen sacados de un manual obsoleto y me temo que serán un corta y pega de otras ferias de otros sectores, pero ahí los tenéis. Yo soy un simple vendedor de correas de reloj, así que seguro que ellos tienen razón y yo estoy equivocado 🙂

Ferias 2019

Si bien las ferias ya no son lo que eran, en Diloy seguimos apostando muy fuerte por algunas que, ya sea por su marcado componente internacional o, por su carácter local, nos dan muy buen resultado para presentar nuestras correas de reloj.

En este 2019 tenemos ya confirmada la participación en tres de las grandes citas a nivel internacional del mundo relojero.

Inhorgenta

Empezamos el año con la feria Inhorgenta que se celebrará en Munich. Esperamos repetir el resultado del año 2018 donde tuvimos oportunidad de reunirnos personalmente con muchos de nuestros distribuidores a nivel internacional y de hacer muchos contactos nuevos.

Estaremos del 22 al 25 de Febrero. Stand A2.350

BaselWorld

La feria de relojería más polémica en los últimos años y este será sin duda la prueba de fuego que decidirá ya no la supervivencia, sino su importancia a nivel internacional. El año fue una auténtica cascada de deserciones de grandes marcas, algunas tan importantes como el grupo Swatch. Pero nosotros vendemos correas para reloj y esa no es nuestra guerra. Curiosamente, en la edición 2018 ya faltaron algunos grupos emblemáticos y eso nos benefició porque muchos de sus distribuidores tuvieron tiempo para pasar por nuestro stand. Tal vez este año no demos a basto para atender a distribuidores del grupo Swatch en diferentes países. No estaría mal 🙂

Seguramente tendremos que ver como la prensa nacional especializada nos vuelve a ningunear y no nos incluye en su listado de participantes en la feria, y después tendremos que tragarnos rectificaciones a medias como la del año 2018. Por cierto, aun estoy esperando una llamada para decir «nos equivocamos primero en no incluiros como empresa española participante en la feria y después al hacer una rectificación a medias» porque eso fue lo que hicieron, un «yo no me equivoco». Eso sí, no falta el mes en el que no reciba una oferta para volver a anunciarnos.

Para que no haya dudas al respecto: Diloy Watch Straps estará en el pabellón 4.0 que es el de Hong Kong. ¿Por qué en el de Hong Kong y no en el de España?

  • Porque no hay pabellón de España. Al menos no en la zona relojera. Cuando lo había un año cometimos el error de ir a la feria con la participación agrupada de JOYEX: Nunca mais.
  • Porque buscamos clientes con perfil de importador para seguir internacionalizando nuestra marca y prácticamente todos los importadores pasarán sí o sí por el pabellón de Hong Kong.
  • Porque el gobierno de Hong Kong nos paga el 50% del costo del stand mientras que por desgracia, el dinero público que España debería destinar a fomentar nuestras exportaciones acaba en otros menesteres que no vienen al caso, pero que todos conocéis.
  • Porque podemos. Diloy Watch Straps tiene una filial con  el mismo nombre en Hong Kong que precisamente abrimos hace muchos años para ayudarnos a internacionalizar la empresa.

Pero seguimos siendo españoles. A ver si señores de Contraste se enteran de una vez. Que cuando les giramos los cheques lo tienen muy claro, pero después parece que se les olvida. Y a ver si algunos comerciales de otras marcas dejan de mentir y de decir sandeces. Por cierto, no quiero yo pensar que la aparición en Contraste de publicidad de esa marca tenga algo que ver en la confusión.

Os esperamos en el Hall 4.0 Stand E31 del 21 al 26 de Marzo

HKTDC Watch and Clock Fair 2019

Sin duda la feria en la que llevamos más años participando.

Si el resultado tanto de Basel como de Inhorgenta en los últimos años ha sido muy positivo, el de esta feria es cada vez peor. Cada vez el perfil del visitante tiene peor calidad. Las mismas caras, las mismas conversaciones… Incluso comienza a tomar fuerza entre los expositores la creencia de que muchos de esos supuestos visitantes, son en realidad residentes en Hong Kong pagados por la organización para dar vueltas por la feria y hacerse pasar por supuestos compradores internacionales. ¿Leyenda urbana? ¿Quien sabe? Pero personalmente tengo fichado al mismo hindú desde hace más de 10 años que viene siempre preguntando por correas para Swatch, siempre le parecen muy caras y siempre pide que mandemos muestras a su supuesta oficina en Hong Kong.

Pero hay que seguir estando al pie del cañón. Y sin duda, de esa feria han salido muchas oportunidades de negocio a lo largo de todos estos años.

La feria será del 3 al 7 de septiembre. Aun no tenemos el stand asignado.

BCN Joya

Acabamos de confirmar nuestra participación en la feria de Barcelona. Los últimos años ha sido un muy buen refuerzo para nuestro equipo comercial en Cataluña. Más que captar clientes nuevos, ha servido para saludar a infinidad de clientes de la marca y presentarles las novedades de la temporada.

Estaremos allí del 27 al 30 de septiembre

Posibles a añadir al calendario

Dentro del apartado de citas casi seguras, están  PortoJoia en Oporto y ExpoJoya en Guadalajara (Jalisco). Por cierto, si por fin volvemos a la feria de Guadalajara, será con nuestra filial mexicana, lo cual no hace que dejemos de ser españoles. :p

Reflexión final

En el mundo cambiante que nos ha tocado vivir, no queda más remedio que plantearnos casi a diario ¿cuál es el futuro del negocio? Creo que muchos de los que llegaréis a leer este blog estamos inmersos en el mismo barco. Todos los negocios cambian y hay que adaptarse. La gran pregunta es si seremos o no capaces de adaptarnos al cambio a la velocidad suficiente.

En este contexto, algunos tipos de feria comienzan a perder su razón de ser. Hace no tantos años, ir a la feria de Madrid que se está celebrando en estos mismos momentos, era la oportunidad de ver, de dejarse ver, de conocer de primera mano las novedades del sector. Para todos era un acontecimiento. Cuenta una leyenda que hasta había clientes que llegaban con ganas de comprar y de ver las «ofertas especiales de feria». ¿Os acordáis? ¡Qué tiempos! Hoy esas novedades las recibimos en un email en nuestro teléfono móvil, incluso en una WhatsApp. El contacto personal lo hemos sustituido por «vernos» en Facebook, por seguirnos en Instagram, retuitearnos, ver los pins de Pinterest, etc. ¿Cuales novedades vamos a ver si todo es ya viejo a las pocas horas de llegar al mercado?

También hemos perdido la emoción que significaba el viaje. Ahora todos viajamos mucho más. El ir a Basel no representa ningún aliciente cuando hemos estado pasando las navidades en cualquier rincón del mundo y planeamos pasar las semana santa lejos de casa.

He leído mucho sobre la BaselWorld, sobre las críticas de muchas marcas a la organización de la feria. Y la verdad, es cierto que es una feria carísima, es cierto que en la ciudad se abusa de lo lindo con los precios durante la feria, es cierto que no es precisamente una feria cómoda y que está llena de burocracia un tanto absurda. Pero creo que todo eso no son más que excusas. Las verdaderas razones de muchas deserciones son otras. El modelo de negocio de muchas marcas relojeras está girando y deja de apuntar al canal tradicional para apuntar a canales con menos intermediarios. La estructura de Marca – Importador – Distribuidores / Vendedores – Minoristas se está quedando obsoleta y muchos están apostando por una estructura donde han suplantado al importador con una oficina local (nosotros lo hicimos en México, Colombia, Chile y somos simples vendedores de correas de reloj), y están apuntando al cliente final a través de tiendas propias y comercio electrónico. Con esa visión del mercado ¿para qué quieres ir a una feria a dar explicaciones incómodas a los que antes eran tus clientes? Mejor dar la pataleta por los costos de la feria, porque son 5 días, porque los hoteles son caros… como si alguna vez Basel hubiera sido barata, corta y cómoda.

Las auténticas correas de la Península Ibérica

¿Correas fabricadas en la Península Ibérica?

Vivimos tiempos convulsos. Algunos hasta dicen que estamos inmersos en la cuarta revolución industrial. No hay nada más que analizar el conflicto entre VTC y Taxi para darnos cuenta de la velocidad a la que está cambiando esta sociedad en la que vivimos. ¿Quién iba a pensar hace 10 años en un fenómeno como Uber o Cabify? Es más, ¿quién lo iba a pensar hace 5 años? Nuestro sector no es ajeno al peligro que representan estos cambios.

Por un lado, tenemos el comercio electrónico, con Amazon a la cabeza que amenaza con cambiar el paisaje urbano de nuestras calles y hacer que las que antaño eran focos comerciales de primer nivel, en poco tiempo pasen a ser locales cerrados en el peor de los casos, o oficinas en el mejor.

Por otro, tenemos los Smart watches que, hoy en día, aun no son tan inteligentes, pero que llegaran a serlo. Sin embargo, lo único que tienen de reloj, es el nombre porque, si bien dan la hora, usan una tecnología que nos es totalmente ajena al gremio relojero.

En este contexto, surge un cierto “nacionalismo comercial” que algunos quieren explotar con mentiras y medias verdades. En medio de la globalización, algunos pretenden invocar un proteccionismo trasnochado, basado en un “hecho en España a medias”. Y es que cada día me canso más de escuchar a la competencia decir eso de “nuestras correas son fabricadas en España” o son “correas hechas en la Península Ibérica”.

La realidad es terca y siempre insiste en salir a la luz. Analicemos un hecho incontestable: ¿Cuál es la única empresa de correas en la Península Ibérica que tiene un número de exportador autorizado por la Unión Europea como fabricante español? Pues hasta donde nos consta, la única es DILOY. Es decir, las únicas correas que las aduanas de la Unión Europea certifican automáticamente como hechas en territorio europeo son las Correas Diloy. Y sin embargo, cada día tenemos que soportar el ataque de los que se llenan la boca diciendo que fabrican sus correas en la península ibérica.

Hace un año discutí con la única revista relojera que queda en España. El motivo no fue otro que el olvidarse, deliberadamente o no, de mencionar nuestra participación en la feria de Basel porque nuestro stand estaba en el pabellón de Hong Kong. Perdonadme por la comparación tan crecida, pero es como si negáramos que el grupo Inditex es español porque tiene tiendas en otro país, o si nos referimos a nuestro gremio, es como decir que Festina no es español porque monta un movimiento japonés y tiene una filial en Francia (entre otras muchas). Diloy es una empresa española, que tiene oficinas de capital español en otros países (como Hong Kong) y que expone en diversas ferias internacionales desde una u otra oficina según la estrategia que sea más conveniente. En BaselWorld exponemos en el pabellón de Hong Kong por dos motivos: El primero comercial, buscamos importadores internacionales y ese perfil de cliente pasa siempre por el pabellón de Hong Kong. Si buscáramos detallistas, buscaríamos estar en otro pabellón. La segunda es económica, el gobierno de Hong Kong nos apoya pagándonosla el 50% del coste del stand. Por desgracia, el gobierno español no nos ayuda con un sólo céntimo. Ya sabéis que el dinero público en España va a muchos otros lugares, pero no va precisamente a promover la financiación de las PYMES españolas. Bueno, esperamos que nos inviten a ir en el Falcon y así por lo menos ahorraremos gastos de viaje :). Parece que para este medio de comunicación las únicas correas ibéricas son las que pagan la publicidad en su medio.

Nos guste o no, hace años que el “fabricado en” dejó de tener importancia y fue sustituido por el “fabricado por”. Incluso nuestro Instituto de Comercio Exterior (ICEX), organismo encargado de promover nuestras exportaciones, lanzo en 2009 un plan para potenciar el made by Spainfrente al made in Spain. Aquí podéis encontrar información al respecto: https://www.icex.es/icex/GetDocumento?dDocName=DAX2014262313

En nuestro caso, nuestras correas están fabricadas en España y están fabricadas por España y, por esa razón, las exportamos a infinidad de mercados. Después de un par de años en las que Diloy Italia es una realidad, también podíamos dárnoslas de «fabricación italiana» como hacen otros poniendo nombres italianos.

Pero creo que hay cuestiones más importantes que la preposición a usar. Da igual si es en, si es por o, incluso si es para. Lo que importa es que contratamos trabajadores EN España, y en Portugal, y en Italia, y en Polonia, y en Colombia, y en México, … Con contratos de verdad. Lo importante es que nuestros vendedores, en su gran mayoría son trabajadores de la empresa, con sus seguros sociales y su contrato indefinido. Y digo en su gran mayoría porque hay un par de casos que prefirieron ser autónomos. No tenemos, como otros a los que se les llena la boca de hablar de donde fabrican sus correas, vendedores sin contrato, ni falsos autónomos, ni embargos por no pagar los seguros sociales de nuestros trabajadores. Eso es lo que debería realmente importar a los clientes, más allá de si nuestras correas son o no son fabricadas en la península ibérica.

Volvemos a la joyería de acero

Diloy vuelve a ser Joyería de Acero

Después de casi 9 años sin lanzar una nueva colección, Diloy vuelve a ser sinónimo de joyería de acero, pero antes dejadme contaros porqué volvemos a la joyería de acero. Hagamos un poquito de historia.

¿Por que lo dejamos?

Diloy fue una de las primeras marcas en introducir una colección de pulseras de acero allá por el 2002. A fin de cuentas no era nada nuevo para nosotros. En aquellos días fabricábamos muchos brazaletes de acero para los relojes «joya» de señora y simplemente fue añadir un par de eslabones más para unir las dos partes del brazalete en lugar de que lo hubiera hecho la caja del reloj. Ese es motivo por el que los primeros fabricantes de joyería de acero fuimos las empresas del mundo de la correa de reloj y de no la joyería propiamente dicha. Fuimos las empresas de correas de reloj los que tuvimos que explicar al joyero que era eso de la «joyería de acero» y a los que soportamos las lapidarias frases como «esto es una joyería, no una ferretería». Lo que son las cosas… 16 años después, la mayoría de esos joyeros que nos decían que vendiéramos el acero en ferreterías han desaparecido como los dinosaurios que no supieron adaptarse a los cambios.

Como en todas las modas, hubo un gran efecto llamada y empezaron a entrar jugadores de peso importante con marcas conocidísimas en otros sectores de la moda como podían ser Fossil o Tommy, empresas de joyería propiamente dichas que vieron una manera de complementar sus portafolios con el producto que el joyero ya empezaba a demandar y empresas del mundo del reloj con las colecciones de Lotus y Viceroy entre otros. No molestaban. Había mercado para todos y, en cierta medida ayudaban a explicar al gran público que el acero existía a nivel de complemento de moda.

Por desgracia, un fabricante de relojes está preparado para diferenciar entre un acero 316, un 304, o otras aleaciones de peor calidad. Un fabricante de armys metálicos sabe lo que está haciendo porque es su día a día aplicado a un producto muy parecido a su colección de toda la vida. Un fabricante de plata, sabrá de plata, pero no tiene ni idea de cómo fabricar con acero. La tecnología no tiene nada que hacer. ¿Solución? El famoso «tengo un amigo en China que conoce a…» y ahí estuvo el coladero para productos de bajísima calidad que en el mejor de los casos se partían, pero que también se oxidaban, daban alegría, etc.

Llegó la crisis y con ella los primeros descuentos de Lotus de entre el 25% y 35% para intentar rotar stock. Como no funciono porque el mercado había frenado en seco, llegó el 2×1. El resultado fue que relojes que pocos meses atrás estaban en los escaparates en 245€ pasaron a costar menos de 100€. Como seguían sin vender y con un stock de pulseras de acero que no eran lo suyo y les estorbaban, añadieron el «con cada reloj te regalamos una pulsera». Y detrás fueron el resto de marcas.

¿El resultado? Creo que gran parte de esos relojes siguen en las vitrinas de muchas relojerías de España.

Nosotros, como otras muchas marcas, decidimos que era momento de regresar a las trincheras y dejar descansar la joyería de acero durante unos años.

¿Es el momento de regresar?

Creemos que sí que es el momento de regresar por varios motivos:

  1. Gran parte de los jugadores que entraron en la joyería de acero por moda, ya se han retirado.
  2. Tanto el profesional del sector como el cliente final han aprendido que en este mercado, como en todos, hay muchas calidades y categorías y que no merece la pena vender un producto malo que nos va a dar más problemas que beneficios.
  3. La economía sigue sin dar señales favorables al sector de la joyería tradicional entendiéndola como la joyería realizada en metales preciosos. Parece que los tiempos en los que el consumidor se contentaba con un teléfono Nokia y se compraba una pieza de oro han pasado y no están próximos a regresar. Ahora el consumidor medio prefiere comprarse un móvil (celular) de más de 1000€ y una pieza de «joyería» de 50€.
  4. Nunca hemos dejado de fabricar pulseras para relojes, así que sabemos lo que hacemos. Es nuestra tecnología, es lo que hemos hecho cada día durante estos 8 años largos: Fabricar correas de reloj de acero, de cuero, de silicona, de caucho. Simplemente no vamos a ponerle una caja de reloj y serán de una pieza.
  5. Creemos que podemos aportar colecciones frescas, con márgenes rentables para los intermediarios y con valor añadido para el cliente final, siempre con la misma filosofía: Adaptar nuestra colección de correas de reloj al mundo de la joyería de acero.

Nuestra colección de joyería Mesh

Nadie va a discutir conmigo si os decimos que los relojes más de moda son los que llevan una correa mesh o milanesa. Creo que no queda ni una sola marca que no haya incluido uno o varios modelos con este tipo de correa. Así que hemos pensado ¿Y si sacamos esta moda del reloj propiamente dicho y lo llevamos a la relojería?

El resultado es nuestra colección Mesh by Diloy: Una colección compuesta por correas mesh disponibles en cuatro colores y una colección de más de 100 abalorios o charms diferentes que seas tú quien haga tu pulsera de acuerdo a tu estilo, a tu día, a las circunstancias de tu cliente.

Con nuestro sistema, el cliente puede comprar desde la simple pulsera que viene con dos topes para situar los abalorios hasta una pulsera completamente llena de abalorios. Todo depende de su economía y de su bolsillo. Es más, el cliente puede «coleccionar» los abalorios e ir comprando poco a poco los que más le gusten intercambiándolos según su día o el significado de los mismos.

Por ejemplo, ¿eres de los que adora a su perro y te gusta el color negro?

¿O prefieres el oro rosa?

 

Diloy aparece en la Bitácora de Javier Gutierrez Chamorro

 

Es un verdadero placer que aparezca una reseña de nuestras correas en un blog de relojería especializado como es el de Javier Gutierrez Chamorro (Guti).

Si no conocéis el blog, os lo recomiendo. Ahí podréis ver interesantísimas valoraciones de diferentes productos y entrevistas a personas de nuestro gremio.

Aquí podéis leer la reseña de nuestras correas de reloj

Y aquí podéis leer la entrevista.