El auge del eCommerce

Después de más de 10 años de servicio y varios avisos, la placa de inducción de mi casa dijo que ya no más. Así que, en lugar de a vender correas de reloj, dediqué la mañana del sábado a comprar una nueva placa. No quiero hacer este post demasiado prolijo en detalles, así que voy a resumir diciendo que estuve en Leroy Merlin donde después de un buen rato buscando quien me atendiera, resultó que sólo tenían un modelo en stock que no se adaptaba a lo que buscaba; de ahí fui a MediaMark donde una señorita muy amable quería regalarme, siempre supuestamente porque no fue capaz de expresarse de manera que pudiera comprender lo que decía, un bono de 100€ a cambio de vender mi alma a Endesa, pero no fui capaz de que nadie me atendiera sobre las dichosas placas de inducción; la última parada fue Conforama donde en exposición sí que tenían la placa que buscaba, pero después de más de 30min en la tienda, no fui capaz de que nadie me atendiera, de hecho, todos me respondían con un «no soy de esta sección«.

No nos vamos a engañar a estas alturas del partido: La paciencia nunca ha sido uno de mis fuertes y después de las visitas al Leroy Merlin y a MediaMark, más la media hora plantado mirando mi reflejo en la placa de inducción, estaba al límite. En ese momento, escuche una voz en mi interior que me dijo «mira en Amazon». Tarde menos de 1min en encontrar el mismo modelo que tenía frente a mis ojos y, además con un sorprendente precio de 403€ frente a los 499€ que anunciaba la etiqueta. Son 96€ menos, casi un 20% y tardé menos de 1 min. La tendré el lunes, mientras que en Leroy Merlin el plazo de entrega era un «se lo tenemos que confirmar».

Volviendo al maravilloso mundo de los relojes, raro es el día que no escucho a alguien decirme que el eCommerce en general y Amazon en particular está acabando con el negocio, que el cliente va a la tienda a ver el modelo físicamente, pero que luego lo compra On Line y temas similares. Nunca he estado de acuerdo con este análisis y los estudios que leo tampoco lo están. El proceso suele ser el inverso: Hasta ahora, el cliente de toda la vida busca información On Line y va al canal tradicional con la intención de validar esa información y adquirir el producto. Pero claro, si te encuentras con que no te dan la información correcta, con que el producto no está disponible y no te dan una alternativa válida, o simplemente con un mal servicio, entonces es cuando optas por realizar la compra On Line. Y aquí está el peligro, ese cliente que pierde el miedo a la compra On Line es un cliente que será muy difícil que vuelva a caer en un comercio tradicional de ese tipo de productos. En mi caso, ¿para qué volver a MediaMark a comprar una lavadora, o un secador, o el electrodoméstico que sea? A día de hoy lo veo como una pérdida de tiempo.

Si de verdad queremos que el canal tradicional sobreviva a este tsunami que abandera Amazon, tenemos que buscar entre fabricantes y distribuidores fórmulas que nos permitan ser más eficaces y ofrecer al cliente una atención que la compra On Line nunca podrá ofrecerle. En Diloy, llevamos meses trabajando en desarrollar un sistema en el que integrar la potencia del comercio On Line con el canal tradicional. Pero no podemos hacerlo solos. Necesitamos que tú como relojero profesional entiendas y compartas nuestra visión. Nos guste o no, cada vez más el cliente va a mirar en internet qué correas hay disponibles en el mercado, y nos guste o no, algunas las compraran On Line. Tenemos que trabajar para conseguir que una buena parte de esas compras On Line sean de correas Diloy y sean instaladas, respetando obviamente tu margen comercial, en tu relojería ofreciendo un servicio Premium al cliente de manera que, cuando salga de su establecimiento, su concepción del canal tradicional haya cambiado por completo.

A grandes rasgos, queremos trabajar para que el cliente sienta que ha hecho una gran compra On Line, pero que el relojero de su barrio le ha dado el servicio de instalar esa correa en su reloj y, de paso, cambiarle los pasadores para evitar que el reloj se pierda y ofrecerle un descuento en su próximo cambio de pila. Si con un simple cambio de correa lo logramos, ¿en quién crees que ese cliente pensará cuando quiera comprar un nuevo reloj o regalar un anillo?

Ahora tienes dos alternativas a elegir: Puedes quedarte quieto quejándote del daño que está haciendo el eCommerce y esperar que el tsunami sólo pase por tu lado sin tocarte; o puedes ser parte de este cambio y unirte a nuestro programa eCommerce simplemente haciendo click aquí donde te explicamos con mucho más detalle.

No quiero ser pretencioso, se que sólo vendemos correas de reloj y seguramente no será un gran cambio en tu cuenta de resultados, pero si logramos reconducir algunos clientes al canal tradicional, habremos puesto nuestro granito de arena. Y ¿quién sabe? A lo mejor le enseñamos el camino a las grandes marcas de relojería y ahí sí que ves un buen cambio.